Vuelve una de las mejores épocas del año para la moda: la primavera. Y es que durante estos meses la industria de la moda renace, mediante la creación de nuevas tendencias o la  recuperación de antiguas ideas. Este año, sin ir más lejos, uno de los complementos que promete ganar fuerza es la mochila. Complemento relegado a segunda fila (cuando no a tercera) durante años, por fin los diseñadores y estilistas se han percatado de la importancia de este accesorio.

Mochilas de moda; un accesorio que gana la importancia que se merece

Y es que, tanto para hombres como para mujeres, este complemento está ganando puntos a marchas forzadas. Los estilismos están pasando por un proceso de adaptación a maneras más cómodas y prácticas de vestir. Esto puede deberse a la predilección por la naturalidad y la moda sport que el público ha desarrollado en los últimos años. Se trata de una manera distinta de entender la moda. Por ello, hay que entender cómo esta prenda renovada funciona tanto para hombres como para mujeres.

Para las mujeres, la mochila es el complemento que aúna moda y comodidad

En el ámbito femenino, son muchos los diseñadores que están apostando por la mochila, especialmente en esta época del año. Y es que el estilismo de la mujer se dirige hacia una idea más deportiva y cómoda, pero manteniendo la feminidad y priorizando el estilo.

Así, la mochila es una pieza que evoca la vuelta a la acción, el deseo de aprender, y la unión perfecta entre moda y comodidad. No en vano, una mochila sencilla y básica, con acabados de calidad, habla por sí misma, y deja que sea tu personalidad y verdadero estilo los que cobren protagonismo.

Las razones que hacen de la mochila el complemento perfecto para el hombre

¿Y qué es lo que hace que la mochila se haya convertido en el ítem más práctico, y a la vez innovador, del vestuario masculino? Lo cierto es que este complemento siempre se ha mantenido muy cerca del hombre debido a su comodidad para trasladar objetos. Es, de hecho, la versatilidad de la mochila la que lo ha convertido en el acompañante más práctico y silencioso de todos, por encima de la bandolera o del maletín.

Pero el hecho de que pase fácilmente desapercibido no hace que no haya que prestarle atención alguna. Y es que la mochila es una prenda faro. Eso quiere decir que es un complemento al que prestarle atención a la hora de construir todo un outfit. Una prenda sencilla y básica que “ancla” el estilismo al suelo, para dejar que otras prendas puedan innovar.

Y con la llegada de la primavera, esto no es excepción. Los colores básicos y neutros son una gran idea para una mochila. El gris o el azul marino, por ejemplo, hacen que una mochila case bien con otras prendas de colores típicos de esta estación del año, como lo son el color rosa o los tonos pastel en general. Y esto es, de hecho, algo que se puede aplicar a ambos sexos.

Así que ya lo sabes, la mochila es una herramienta cómoda con la que construir una imagen práctica pero estilosa al mismo tiempo. Y con la llegada de la primavera, las posibilidades para combinarla se multiplican.